Impacto de enfermedades sistémicas y vasculares
Condiciones como la glomerulonefritis o episodios agudos de síndrome nefrótico y síndrome nefrítico pueden inflamar los glomérulos súbitamente. Asimismo, alteraciones en el flujo sanguíneo por una hipertensión renovascular mal controlada o una crisis de nefropatía hipertensiva comprometen la llegada de oxígeno al órgano. En pacientes con enfermedad poliquística renal, las complicaciones infecciosas como la pielonefritis suelen ser el detonante de un deterioro agudo.

